Resultado o efecto de cultivar los conocimientos humanos; conjunto de modos de vida y costumbres de una época o grupo social. Son dos de las definiciones de cultura que brinda el diccionario. Según la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la cultura le brinda al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. "Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden", señala el organismo internacional en su definición sobre cultura.

Desde las últimas décadas del siglo XIX, Tucumán fue sinónimo de cultura. No fue casual que en 1912, se inauguraran con diferencia de tres días los teatros Alberdi (15 mayo) y Odeón (18 de mayo, luego San Martín en 1951). La actividad musical, teatral, plástica, literaria se fue incrementando a lo largo de las décadas hasta posicionar a Tucumán como el faro cultural y económico del NOA. A este florecimiento contribuyó, sin duda, la apertura de más de una docena de cines sólo en la capital en la década de 1930.

El 3 de abril de 1946, a las 21.45, se produjo un acontecimiento que movilizó a la ciudad: se estrenaba el cine teatro Plaza, con la película "Como te quise te quiero", protagonizada por Merle Oberon, Claude Rains y Charles Korvin. El edificio, emplazado en la calle Las Heras (hoy San Martín), había sido diseñado por el arquitecto tucumano Alberto Prebisch (1899-1970), autor del Obelisco de Buenos Aires y del cine Gran Rex de esa ciudad. La sala de 1.500 butacas cerró sus puertas en 1992.

En 2005, una legisladora justicialista impulsó un proyecto de ley para lograr la expropiación del inmueble que estuvo alquilado hasta hace poco por la Iglesia Universal. En ese entonces, el acuerdo con los propietarios no prosperó por discrepancias en torno al valor de la tasación del edificio, entre $5 y $7 millones, lo cual no parecía representar una suma impagable. El dueño del Plaza (también del Majestic, que está cerrado) le dijo a nuestro diario que en 2007 le vendió al gobierno de Salta el cine Victoria, por U$S 2 millones (8 millones de pesos) más la cesión del teatro Alberdi de esa ciudad.

Ante el retiro de la Iglesia Universal a su sede propia, un grupo de intelectuales y artistas se ha movilizado para que el cine teatro sea recuperado para la cultura, teniendo en cuenta la orfandad de salas en la ciudad. El responsable del Ente de Turismo dijo que, entre las posibilidades que contempla el gobierno, es que una empresa privada alquile la sala. "A la sociedad tucumana no le importa si es el Estado o un privado el dueño de la sala: lo que debe importarle es que así ganaría un auditorio de más de 1.500 butacas", sostuvo.

Por otro lado, se dijo que la Comisión de Patrimonio de la Provincia está trabajando para que el edificio del ex cine Plaza sea declarado de interés provincial. Lo curioso es que el valioso inmueble está sólo protegido por la ordenanza municipal 1773/91 y por el decreto 0582, correspondiente a junio de 2000, por el cual se crea el inventario de sitios y edificios de valor patrimonial. Hay que tener en cuenta también que esta protección es relativa porque a través de las mentadas excepciones a la norma han sucumbido bajo la piqueta valiosas edificaciones.

Creemos que sería importante que la clase dirigente hiciera posible que el ex cine teatro Plaza se convirtiera nuevamente en una sala de espectáculos. Sería un modo de reivindicar la cultura y a los artistas que siempre han prestigiado a Tucumán.